Aspectos de la exposición. Dra. Perla Gómez Gallardo
ENTREVISTA CON LA ASAMBLEA DEL DISTRITO FEDERAL
PREAMBULO
Diputadas y
Diputados Integrantes de la Comisión de Derechos Humanos.
La convocatoria
emitida por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal para elegir al ombudsperson
de la capital del país, obliga a plantear con claridad y viabilidad los
objetivos y metas que se pretenden alcanzar al encabezar la Comisión de
Derechos Humanos del Distrito Federal.
A la luz de las
necesidades contemporáneas en materia de armonización de derechos humanos con
sus características de universalidad, historicidad, progresividad, aspecto
protector, indivisibilidad y eficacia directa, cobra sentido en la medida en
que su desarrollo teórico impacta en la vida de las personas en esta sociedad,
tan compleja y plural como la mexicana.
En la
responsabilidad de este poder legislativo, agradezco la oportunidad de exponer
los puntos torales que les permitan contar con elementos de idoneidad para
tomar la mejor decisión en beneficio de los habitantes de nuestra capital.
a. OPINIÓN RELATIVA
AL TRABAJO REALIZADO HASTA LA FECHA POR LA CDHDF
Con la vigencia de
20 años con la que cuenta la Comisión podemos afirmar que ya se tiene andado un
camino desde la configuración de la institución, la implementación de sus
primeras actividades y la emisión de sus primeros resultados.
Según los datos que
proporciona la propia Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, desde
su creación hasta este año, ha emitido 280 Recomendaciones. De las cuales el
52.85% se reportan como concluidas; 6.42% como no aceptadas; 1.07% con
cumplimiento insatisfactorio; 38.21% sujetas a seguimiento; y, solo una como
incumplida.
En ese orden de
ideas, la mayor parte de las Recomendaciones emitidas por la Comisión son
aceptadas y atendidas por las autoridades de esta Ciudad.
Sin embargo, se
detecta un porcentaje alto de Recomendaciones que están sujetas a seguimiento,
cuyo porcentaje ha ido aumentando del año 2008 a la fecha. Lo cual evidencia
que se deben redoblar los esfuerzos de la Comisión para alcanzar el
cumplimiento cabal de sus Recomendaciones. Y sobre todo revisar los aspectos de
aquellas que en un porcentaje significativo no fueron aceptadas.
Además, se observa
que las Recomendaciones están relacionadas en una proporción importante con los
rubros siguientes:
1.
Procuración de justicia
a)
Tortura por parte de miembros de los cuerpos de seguridad;
b)
Abuso de autoridad y violencia por parte de policías;
c)
Incumplimiento de orden de aprehensión;
d)
Existencia de "madrinas";
e)
Detención arbitraria;
f)
Robo de automóviles a disposición del Ministerio Público;
g)
Negligencia de agentes de la policía judicial;
h)
Irregularidades de médicos legistas;
i)
Retención ilegal de menores;
j)
Negligencia o irregularidades en la integración de
averiguaciones previas;
k)
Servicio ineficiente del personal ministerial, e
l) Irregularidades
relacionadas con arraigo
2.
Centros penitenciarios
a)
Violencia;
b)
Tortura;
c)
Corrupción;
d)
Trato inhumano;
e)
Privilegios y carencias;
f)
Revisiones íntimas a reclusas, y
g) Falta
de atención médica oportuna y adecuada.
Eso implica que la
Comisión debe enfocar sus esfuerzos en informar adecuadamente a la ciudadanía
sobre los mecanismos de denuncia existentes, pues aunque hay Recomendaciones
relacionadas con temas relativos a la administración de justicia (dilación en
la administración de justicia y violación a derechos procesales); existen otras
diversas, por ejemplo sobre: discriminación (en contra de una persona en
situación de calle; por cuestiones de salud para contratar a una persona;
solicitud a mujeres de constancia de no embarazo para no contratarlas);
negligencia médica; e, incumplimiento de sentencias laborales y
administrativas; lo cierto es que su proporción es baja y no tan exhaustiva en
todos los temas de derechos humanos que impactan a la capital, en donde existen
derechos que no se visibilizan. Además, se deben ejercer las funciones de la
Comisión para iniciar diligencias por su cuenta, sin esperar las denuncias de
los particulares, en casos donde su situación los coloca en la imposibilidad de
hacerlo.
Por otra parte,
propio de cada gestión los ombudsman que han ocupado la Comisión imprimieron
su estilo de trabajo y metas. Más que entrar a lo que cada uno de ellos
realizó, de ello dan cuenta sus planes de trabajo e informes que rindieron, me
interesa destacar la importancia de contar con una institución de esta
naturaleza.
Acorde
a los principios de París y las mejores prácticas establecidas en el documento
“Evaluar la Eficacia de las Instituciones Nacionales de Derecho Humanos” del
Consejo Internacional para Estudios de Derechos Humanos. Podemos de manera
clara, objetivable, revisar los aspectos que le dan viabilidad a la Comisión de
Derechos Humanos.
Los organismos
supranacionales tienen una incidencia relevante en la materia, nuestro país se
ha caracterizado por incorporarse a estos sistemas. A partir de mi experiencia
con Trust de las Américas en la implementación de la Cátedra de derecho de
acceso a la información en Centroamérica y la posterior creación del curso con
implementación en Latinoamérica con la OEA y en la incidencia en política
pública con la creación de leyes en la materia, en donde fue determinante la
participación de la sociedad civil, me permiten afirmar su importancia.
Quienes hemos
litigado los derechos, sabemos las cuestiones a las que nos enfrentamos en el doble
discurso, la simulación y en el mejor de los casos la ignorancia por no decir
corrupción, ambos escenarios igual de corrosivos para el ejercicio de los
derechos humanos. Por ello la oportunidad que ofrece el encabezar la comisión
de derechos humanos del distrito federal se debe tomar con prudencia, seriedad
y sobre todo trabajo y decisión.
b. OPINIÓN RESPECTO
A PERSPECTIVAS Y RETOS DE LAS CDHDF
Una de las más
importantes por el momento que vive la capital del país es la referente a la
configuración de la constitución local, la CDHDF debe tener un papel
estratégico en la redacción de tan importante documento, así como se plasma en
las definiciones clásicas de la constitución que concentra “las decisiones
políticas y jurídicas fundamentales de un país”, también debe contar con la
parte dogmática (derechos humanos) acorde a la tendencia establecida en la
constitución federal a partir de 2011 y de la tendencia progresista que
caracteriza a la implementación de los derechos humanos.
Con base en lo que
lo que dispone la Ley de la Comisión de Derechos Humanos en su artículo 5, claramente
se establece que: Todas las actuaciones y procedimientos que se sigan ante la
Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal deberán ser ágiles gratuitos
y expeditos y estarán sujetos sólo a las formalidades esenciales que requiera
la documentación de los expedientes respectivos. Se seguirán además de acuerdo
con los principios de buena fe, concentración y rapidez, procurando en medida
de lo posible el contacto directo y personal con los quejosos, denunciantes,
las autoridades o servidores públicos, para evitar la dilación de las
sanciones.
Hay que imprimirle
un sello técnico-jurídico a las recomendaciones que garantice su viabilidad y
seguimiento a lo que en ellas se establezca. Con datos duros, investigación,
fundamentos y argumentos de avanzada, con seriedad, con redacción clara y
objetivos por cumplir realizables con su nivel Aspectos de seguimiento del
corto y mediano plazo, en aras del fortalecimiento del ejercicio de los
derechos humanos en nuestra ciudad.
Mi formación
teórico-práctica, desde el litigio, la docencia y la investigación me permite
generar estrategias para defender derechos, socializarlos y capacitar en todos
los niveles (talleres con periodistas coordinado por el Sindicato de redactores
de la prensa, capacitación en materia de acceso a la información a
organizaciones de apoyo a migrantes, cursos de maestría a jueces y magistrados
locales y federales desde el posgrado en derecho de la UNAM) La documentación
con datos duros y previo derecho a réplica y validación de metodología como la
revisión de la Calidad Jurídica de las decisiones del IFAI. Así como la
redacción de leyes en materia de acceso a la información y sobre todo de
protección y defensa del ejercicio responsable de la libertad de expresión.
Todo ello sin descuidar la gestión, la planeación estratégica y los indicadores
administrativos (desde el Jurídico Gratuito de la UNAM coordiné 65 pasantes con
la responsabilidad de llevar 400 asesorías al mes más 100 audiencias que
debíamos cubrir en una saturación de trabajo que jamás demeritó la calidad y
responsabilidad de llevarlos acorde a la defensa de los derechos de grupos vulnerables)
así como plantear proyectos financiados internacionalmente, el ser responsable
de la Jefatura de Departamento en la UAM y la coordinación de una red de 190
investigadores de 28 Estados de la República. Con lo cual las áreas que se
deben atender desde la Comisión las puedo desempeñar porque en la práctica mi
trabajo da cuenta de ello.
Generar de manera
respetuosa e intensa los vínculos con las autoridades para propiciar
estrategias preventivas en materia de violación de derechos humanos, si se
presentan las violaciones proponer mecanismos que garanticen la no repetición.
c. PROPUESTA DE
PROGRAMA DE TRABAJO
Con pleno apego a lo
que la ley de la materia establece en su artículo 2, la principal función como ombudsperson
será: “1. la protección, 2. defensa, 3. vigilancia, 4. promoción, 5.
estudio, 6. educación y 7. difusión de los derechos humanos, establecidos en el
orden jurídico mexicano y en los instrumentos internacionales de derechos
humanos.
Así como el 8. combatir
toda forma de discriminación y exclusión, consecuencia de un acto de autoridad
a cualquier persona o grupo social.”
Cuatro ejes
centrales y una línea transversal:
1. El momento
coyuntural de reforma política que vive la capital del país, permitirá, en la
redacción de la constitución del Distrito Federal, integrar los derechos
progresistas acorde a la tendencia internacional de derechos humanos. Todo esto
sin perder de vista que en la Carta Magna se imprimen principios y valores
mismos que deben cobrar vida al momento en que se ejercen con los mecanismos
legislativos y procesales adecuados. Dejar las bases en las normas y al mismo
tiempo favorecer su ejercicio de manera expedita y sin violación al debido
proceso es el reto en la eficacia del derecho. La Comisión debe ser un actor
estratégico en esta labor.
2. Conservar en los
resultados, las mejores prácticas en las defensa y promoción de derechos
humanos, con una relación respetuosa e institucional con otras autoridades, con
la base imprescindible de la autonomía que dota a la Comisión de una fuerza
optimizadora de derechos. Lo anterior sin menoscabo de los convenios, acuerdos
y trabajos de intercambios con la autoridad para coadyuvar, capacitar y anticipar
escenarios adversos para la garantía de los derechos fundamentales. Favorecer
las medidas preventivas para reducir las correctivas en la necesaria
interrelación que deben darse con todos los sectores de la capital.
3. Integrar la
agenda de la sociedad civil y de otros sectores de la sociedad que cuentan con
análisis, documentación y estudios de casos en materia de los diversos derechos
humanos que requieren seguimiento y atención en el Distrito Federal. Reconocer
el trabajo que realizan las organizaciones y la cercanía con las personas que
requieren de seguimiento de sus casos para evitar su vulneración y sobre todo
que se repitan situaciones similares. Reconocer los avances y atender los retos
con estrategia y planeación en los que participen todos y todas.
4. Generar una
cultura no solo de promoción y defensa de los derechos humanos, sino sobre todo
una estrategia preventiva en la materia, reconocer la pluralidad, el respeto y
la tolerancia que debe prevalecer en una sociedad compleja como lo es la de la
capital del país. Asimismo, establecer en las tendencias más vanguardistas, no
solo la ponderación de derechos que solo se logra en los casos concretos, sino
en la armonización de los mismos para que concurran en un esquema de dignidad y
beneficio mutuo de las personas. 5. De manera transversal, instaurar y actuar
la transparencia y rendición de cuentas como el requisito imprescindible para
la actuación de la comisión, con las mejores prácticas, la optimización de
recursos humanos y económicos en un clima de construcción de la carrera
administrativa con los mejores perfiles en las diversas áreas y el uso austero
pero efectivo de los recursos públicos. Todo lo anterior bajo la premisa de que
en donde no te límite el derecho que lo haga la ética.
La institucionalización de mecanismos con seriedad, la solvencia de la
razón y los argumentos permitirán fomentar las fuerzas necesarias para
garantizar los derechos humanos de todas y todos en nuestra capital. Que sean
los perfiles y los programas de trabajo lo que permita generar el consenso en
la decisión para ocupar la Comisión de Derechos Humanos.
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